herramienta · gratis
Cuando alguien le pide a ChatGPT un hotel en tu destino, la IA entra a tu web a leerte. Si no puede, te recomienda con lo que dice Booking. Pegá tu dirección y te decimos qué encuentra, en segundos y sin registro.
Chequeamos tu web igual que la leen ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity.
Chequeando
Te mostramos el resultado acá mismo. No guardamos nada de tu web.
las dos lecturas
Uno es tu huésped. El otro es la máquina que te recomienda. Tocá para cambiar de lector y ver qué recibe cada uno.
lo que encontramos
Las críticas primero. Cada una con la prueba de dónde salió.
cómo funciona
Las tres causas que encontramos siempre, y lo que conviene saber antes de pagarle a alguien para resolverlo.
Hay dos bloqueos distintos. Uno está escrito en el archivo robots.txt de tu sitio, con GPTBot, ClaudeBot o PerplexityBot listados por nombre. El otro no está escrito en ningún lado: lo aplica tu CDN o tu servicio de seguridad, que le responde un error al robot aunque a una persona la deje pasar. El segundo es el más común, y casi nadie sabe que lo tiene activado.
Los datos estructurados son un bloque invisible en tu código que le confirma a una máquina qué sos, dónde quedás, qué servicios tenés y en qué rango de precios. Sin eso, la IA tiene que adivinarlo del texto de marketing. Cuando no puede, toma los datos ya ordenados de Booking, y ahí perdiste el control del relato.
Varios proveedores lo venden como el estándar nuevo. Google declaró en mayo de 2026 que no lo usa, OpenAI recomienda robots.txt para controlar el rastreo y Claude no lo consulta. Ponerlo no hace daño; creer que es la palanca, sí. Lo que las máquinas leen de verdad son los datos estructurados de schema.org.
El tráfico que llega desde asistentes de IA está por debajo del 1% de las visitas de una web de hotel. Lo interesante es cómo se comporta: es de los que más tiempo pasan leyendo el sitio, porque llegan con la intención ya formada. Se trabaja como posicionamiento temprano, no como canal de venta. Lo podés ver en el estudio de marketing hotelero.
Pide tu portada dos veces, una como una persona y otra como el robot de ChatGPT, y compara las dos respuestas. Lee tu archivo público y lista los robots de IA bloqueados. Y del código de tu página saca la ficha de hotel, el título, la descripción, la vista previa al compartir y los idiomas. Nada de eso necesita acceso a tu panel.
No te dice en qué puesto aparecés cuando alguien le pregunta a ChatGPT por hoteles en tu ciudad: eso cambia con cada consulta y con cada versión del modelo, y nadie lo puede garantizar. Esto mide si la IA te puede leer, que es la condición previa. Sin eso, lo demás no se puede ni intentar.
el informe
Dejanos tu mail y te llega al instante, con todo resuelto para pasárselo a quien maneja tu web.
Los puntos explicados, con la prueba de cada uno y qué pasa si no lo arreglás.
Armada con los datos de tu propia web. Se la pasás a tu desarrollador y la pega tal cual.
Dónde va cada cosa y cómo comprobar que quedó bien, escrito para quien sube los cambios.
Escribí tu dirección arriba, analizá, y dejanos tu mail acá. Llega al instante.
Te sumamos a nuestras novedades del rubro. Te podés dar de baja cuando quieras.
Lo que no se resuelve desde tu web lo vemos juntos. La primera revisión no te cuesta nada.